Las redes sociales son una herramienta muy útil para comunicarse y conseguir todo tipo de información. Sin embargo, muchos usuarios le dan un uso tan excesivo, que ha llegado a perjudicar seriamente a su salud mental. Aquí repasamos seis enfermedades mentales y trastornos de conducta relacionados con el mal uso de Instagram, TikTok, Facebook, Twitter y demás redes sociales. Veamos.

Y es que según el informe Digital 2021 elaborado por Hootsuite y We Are Social, el usuario típico de las redes sociales pasa de media 2 horas y 25 minutos conectado diariamente. Esto equivale a aproximadamente 24 horas despierto cada semana. La adicción que supone para muchas personas el permanecer conectado y atento a plataformas como Instagram o Facebook, está registrando trastornos mentales importantes como pueden ser ansiedad o depresión, u otros como el llamado síndrome del selfie o el narcisismo. Repasamos algunos de ellos.

FOMO

FOMO, acrónimo de Fear of Missing Out, más conocido como el miedo a perderse algo, es uno de los trastornos mentales surgidos con el auge de las redes sociales. Psicólogos y psiquiatras de todo el mundo lo han catalogado como un problema muy serio, que puede acabar en conductas depresivas bastante graves.

Como la propia palabra indica, ese miedo a perderse algo supone que la persona tiene que estar permanentemente conectada a las redes sociales para enterarse de todas las actualizaciones que se produzcan. Hasta el punto que necesita permanecer continuamente «pegada» al móvil. Estas personas temen perderse cualquier me gusta, comentario, vídeo que se suba o cualquier Trending Topic de Twitter. Incluso piensan que si no responden inmediatamente se perderán temas importantes y quedarán excluidos de la conversación. El nivel de ansiedad es tan elevado que acaban realmente adictas a su terminal y con problemas en su vida diaria, en sus relaciones personales y en su trabajo.

Trastorno dismórfico corporal

Muchos usuarios, sobre todo adolescentes, han acabado padeciendo lo que se denomina Trastorno dismórfico corporal por el uso de las redes sociales.

El tener que subir constantemente fotos con una imagen perfecta, siempre comparándose con otros, ha provocado que muchos acaben teniendo complejos serios de algunas partes de su cuerpo.

Se obsesionan con defectos sin ninguna importancia, que incluso pasan desapercibidos para cualquier otra persona. Podrás identificar si tienes este trastorno si:

  • Revisas o corriges tu aspecto físico. Las personas con trastorno dismórfico corporal se fijan continuamente en su físico, preguntándole a otros cómo les ven, o arreglando lo que les disgusta muchas veces al día.
  • Intentas que no te vean: Algunas personas con este trastorno se sienten tan mal, que se ocultan en su casa para que nadie las vea. Además cuando salen siempre intentan camuflarse de algún modo para pasar desapercibidas, con gorras y gafas, mucho maquillaje. También evitan mirarse al espejo para no angustiarse.
  • Tu físico te provoca ansiedad: Las personas con este trastorno están todo el día estresadas y alteradas con su aspecto físico.

Anorexia y bulimia

Esa necesidad constante de estar perfecto en la fotos para subir a redes sociales, ha ocasionado problemas de anorexia y bulimia. Se trata de dos trastornos de alimentación, que implican un miedo exacerbado a ganar peso o engordar.

De este modo, las personas que presentan anorexia no quieren comer, o comen muy poco, controlando constantemente las calorías que ingieren. Siempre con comportamientos de ansiedad y depresión si no consiguen su objetivo. Mientras que las personas con bulimia se pegan atracones de comida, para después vomitar todo lo que han ingerido.

Narcisismo

El trastorno de la personalidad narcisista, más conocido como narcisismo, hace que la persona que lo padece tenga una necesidad imperiosa de atención y admiración, además de carencia de empatía por los demás.

No obstante, tras esta máscara de seguridad, se esconden problemas de autoestima bastante importantes. Lo cierto es que el uso de las redes sociales también ha ocasionado que se produzca este problema, que puede derivar en ansiedad y depresión.

Síndrome del selfie

El subir constantemente selfies con el objetivo de conseguir mucha interacción y me gustas, ha provocado un nuevo trastorno, más conocido como el síndrome del selfie.

En un estudio publicado por la International Journal of Mental Health and Addiction se menciona que esta acción se repite de manera constante y exagerada. Se trata de compensar una falta de autoestima y llenar un vacío emocional. En los casos agudos y crónicos se habla de una subida de selfies a redes sociales de entre 3 a 6 diarios.

Ansiedad y depresión

Como no podía ser de otra manera, el estar permanentemente conectado a redes sociales provoca ansiedad, y, en muchos casos, depresión. Esa necesidad de estar comentando, compartiendo, mirando, ocasiona que el individuo esté todo el rato mirando su móvil y no prestando atención a cosas importantes en su vida cotidiana, vida personal y trabajo.

Esta situación, que puede ir agravándose con el paso del tiempo, acaba acarreando una serie de carencias emocionales y sociales que pueden conllevar en una depresión severa.

Como vemos, un mal uso de las redes sociales puede implicar serios problemas para la salud mental. La clave está en usarlas con equilibrio y no obsesionarse.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.