Entre los trastornos y enfermedades relacionadas con el mal uso de las redes sociales, destaca la adicción al selfie o autofoto para enviar a amigos, publicar como estado de WhatsApp o compartir en redes sociales. ¿Es preocupante? Repasamos algunas de las claves de esta adicción también conocida como «Selfitis» o «Síndrome del Selfie«. Veamos.

Y es que los teléfonos inteligentes han traído muchas ventajas a nuestro día a día, con ellos podemos hacer innumerables tareas, no obstante, también han causado algunas adicciones como el Síndrome del Selfie llamado también Selfitis o la nomofobia, miedo irracional a estar lejos del móvil.

Si aún no has escuchado hablar de este tema te contamos lo que dicen algunos especialistas al respecto, aunque advertimos: Existen opiniones encontradas sobre el término, pues para algunos psicólogos la adicción de fotografiarse no significa necesariamente que haya un problema psicológico detrás.  

Síndrome del selfie: una conducta obsesiva

Erika Villavicencio Ayub, académica de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), asegura que la adicción a los autorretratos «es una conducta obsesiva que se caracteriza por el deseo incontrolable de autofotografiarse y publicar dichas fotos».

Define la adicción como un trastorno donde una persona siente o tiene una compulsión de forma periódica e incontrolable hacia algo, ya sea un objeto, sustancia, o situación. Así que, es el caso de quienes tienen una inclinación desmedida hacia el móvil, pero sobre todo, a tomarse fotografías con él todo el tiempo.

Algunas investigaciones han revelado que esta adicción está relacionada con la baja autoestima, búsqueda de atención y trastornos de personalidad como el narcicismo y el trastorno dismórfico corporal, definido como la preocupación excesiva de los defectos físicos que se pudieran tener.

Por su parte, el psicólogo Xavier Molina, egresado de la Universidad de Barcelona y escritor del portal web Psicología y Mente expresa que sacarse selfies no significa que haya un problema psicológico detrás, pero en algunos casos puede ser un síntoma positivo de que algo no va del todo bien.  

Para identificar a una persona que padece de esta adicción se debe tomar en cuenta, la cantidad de selfies que se hace durante el día y la compulsión por compartirlas con amigos, en estados de WhatsApp o en sus redes sociales.

Los especialistas recomiendan que si existe algún padecimiento relacionado con la adicción a las selfies como, por ejemplo, déficit de atención, depresión, ansiedad, trastorno de personalidad o trastorno obsesivo compulsivo, es necesario acudir cuantun terapeuta especialista en la materia y tomar acciones al respecto.

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