Con tantos relojes inteligentes y pulseras de actividad, el mercado se ha llenado de modelos, por lo que se hace muy difícil elegir uno. A la hora de decantarse por un smartwatch o una smartband hay muchas dudas, sobre todo a la hora de conocer sus principales diferencias. Desde GizTab hemos elaborado una pequeña guía para explicarte en qué consisten y ayudarte en todas las dudas que tengas. Veamos.

Smartwatch vs smartband: diferencias principales

Tanto los smartwatch como las smartband nos permiten disfrutar de muchas ventajas a nivel de aplicaciones, monitoreo de actividades o de la calidad del sueño. Los nuevos modelos además están incorporando nuevas funciones, como oxímetro o electrocardiograma. No obstante, no es lo mismo tener un smartwatch o una smartband, nos daremos cuenta al analizar ciertas características que explicaremos a continuación.

Diseño

El diseño es una de las primeras cosas que diferencian un smartwatch de una smartband. Los smartwatch suelen tener diseños más llamativos y cuentan con un mayor tamaño. Ciertamente tienen más apariencia de reloj al uso. Las smartband suelen ser más delgadas y sencillas, con un tamaño algo menor. Además, la pantalla suele ser más pequeña y alargada. La de los smartwatch son de mayor tamaño y cuadradas o circulares.

Algunos modelos de smartband además no tienen pantalla táctil y cuentan con leds para dar la información sobre calorías, distancia o pasos recorridos, plan de entrenamiento…

Por otro lado, los smartwatch ofrecen la posibilidad de intercambiar las correas. De hecho modelos de Samsung, Apple o Huawei cuentan con un amplio abanico de modelos de correas para elegir la que más nos convenga según la ocasión.

Funcionalidades

Si eres de los que necesita estar constantemente enterado de las últimas noticias, saber qué canción estás escuchando, te gusta poner rápido Spotify, e interactuar con las notificaciones que recibes, necesitas un smartwatch en lugar de una smartband.

Y es que los smartwatch incluyen más y mejores funcionalidades. Se puede decir que son más completos que las smartband, que están bastante más limitadas. De hecho, la diferencia más significativa es que con algunos modelos de relojes inteligentes podrás recibir notificaciones de WhatsApp u otros servicios, con la posibilidad de responderlas desde el propio reloj.

Asimismo, los smartwatch incluyen funciones más avanzadas de monitoreo, tanto de la actividad como del sueño. Algunos modelos como el Samsung Galaxy Watch Active 2 o el FitBit Sense incorporan electrocardiograma o ECG. Este último además está preparado para analizar el corazón en busca de irregularidades en la frecuencia cardíaca o fibrilación auricular. La mayoría también disponen de oxímetro para medir la saturación de oxígeno en sangre, una característica que se ha puesto muy de moda a raíz de la COVID-19.

Por su parte, muchos modelos de smartwatch presumen de funciones como actividad electrodérmica para saber la respuesta del cuerpo al estrés y son capaces de medir la temperatura cutánea cada noche para poder ver su variación respecto a la temperatura de referencia. 

Las funcionalidades de las smartband, como decimos, están mucho más limitadas. La mayoría simplemente están preparadas para monitorear el sueño, así como tener un control de actividades deportivas, contador de pasos y distancia recorrida y medidor de calorías.

Algunos modelos actuales como la Huawei Honor Band 6 también reciben notificaciones, avisándonos con una pequeña vibración. Incluso cuentan también con oxímetro y monitorización de la frecuencia cardíaca o del nivel de estrés, pero todo se muestra de forma mucho más simple.

Pulsera inteligente Vs reloj: ¿Cuál comprar?

Otra de las diferencias clave entre un smartwatch vs smartband la encontramos en el sistema operativo. Los relojes inteligentes incluyen uno, dependiendo del modelo que sea. Los de Apple llegan con Watch OS, los de Samsung incluyen Tizen o el LiteOS, disponible en los relojes de Huawei, como por ejemplo en el Huawei Watch GT 2.

Estos sistemas nos permitirán interactuar mejor con el reloj, instalando las aplicaciones disponibles en las tiendas de apps de las compañías. Además ofrecen asistente de voz, que siempre viene muy bien cuando queremos resolver dudas o conocer información de algún tipo.

En el caso de las pulseras inteligentes, su sencillez les impide tener un sistema operativo instalado, ya que solamente necesitaremos enlazar la pulsera a una app vía bluetooth para conocer los datos almacenados. Ya sea los que se guardan al hacer bici, correr o andar, o para saber las mediciones del estrés o sueño.

Pulsera de actividad Vs Smartwatch: ¿Cuál me pillo?

La sencillez de las smartband les permite disponer de una mayor autonomía. Algunas como la Xiaomi Mi Band 6 llegan hasta los 14 días de uso. Sin embargo, los smartwatch ofrecen una autonomía mucho menor. La mayoría de modelos pueden llegar a los dos o tres días de uso. Lógicamente, que la batería dure más o menos dependerá mucho del uso que se le de.

No obstante, hay relojes inteligentes que superan este umbral de 1 a 3 días y pueden llegar a cifras como las de las smartband. Es el caso del Huawei Watch GT2, cuya duración alcanza hasta los 14 días, o el Fitbit Versa 2, que dura entre 5 a 8 días. Otros como el Amazfit Verge Lite se superan y pueden sobrepasar los 20 días de uso.

La versatilidad, diseño y mayor número de funciones de los smartwatches hacen que su precio se duplique o incluso triplique con respecto al de las smartband. Las pulseras inteligentes suelen costar por debajo de los 100 euros. Mientras que los relojes inteligentes superan en la mayoría de los casos los 150 euros, con precios de 350-450 euros en algunos modelos de alta gama.

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