Existen las estafas por SMS, las estafas que pueden hackear WhatsApp, las estafas del SPAM telefónico, las estafas por correo electrónico… Y las estafas amorosas. De esas últimas hablamos en este artículo porque queremos protegerte de los sinvergüenzas que de disfrazan de Cupido para dañar a la gente en Internet, WhatsApp, Telegram o hasta DM de Instagram. Veamos.

La Navidad es una época bonita, pero para esta sociedad solo lo es si tienes dinero, hijos, un amor de película, el trabajo perfecto y un ático en pleno centro de la ciudad. ¡Ah! Y el típico perro monísimo, a poder ser un Golden Retriever, eso de adoptar lo dejamos para otra ocasión.

Lo que has leído es una crítica a la sociedad con un toque de humor, pero esa presión existe y por eso, una de las épocas del año con mayor afluencia de gente en aplicaciones de citas online suele ser diciembre. Nadie quiere pasar la Navidad ni Fin de Año solo, aunque visto el panorama, casi que mejor solo. Otras fechas comunes suelen ser febrero y el inicio del verano.

Este aumento de gente en aplicaciones para ligar como Tinder, Badoo, Bumble, happn, Lovoo, Plenty of Fish, Adopta un, Meetme, etc. lo conocen los estafadores y ese chico o chica que te procesa amor desde el minuto uno, te dice justo lo que quieres oír y te cuenta los planes que quiere que hagáis juntos es probablemente alguien poco de fiar.

Las estafas amorosas también llegan por WhatsApp, Telegram, Instagram, etc. pero vamos paso a paso para saber qué estafas amorosas son las más comunes, dónde actúan más los estafadores y cómo reconocer que estás siendo víctima de un engaño.

No es el amor de tu vida, es un bot

Es bastante más habitual de lo que pensamos, y es que muchos usuarios entrenan a sus bots (inteligencia artificial) para crear conversaciones «inteligentes» pudiendo llegar a expresarse como una persona normal. Eso es gracias al aprendizaje según un modelo de lenguaje por Inteligencia Artificial GPT-3 ya desarrollado por una empresa de Elon Musk.

Estos bots te harán preguntas y responderán a todo lo que tu escribas. Te mostrarán un interés que pocas personas podrán ofrecerte y te dirá justo lo que quieres oír (leer en el chat), ya que aprenderá de los temas que propongas y te sacará temas similares.

Una vez que te engañan, te invitan a entrar en un enlace fraudulento prometiéndote una conversación más privada. E incluso puede tratarse de un servicio de pago con la excusa de que será un servicio premium o exclusivo solo para vosotros dos. Una vez rellenas los datos de dicho formulario, ya le has entregado al ciberdelincuente tu nombre completo, teléfono, dirección, correo electrónico y, en el peor de los casos, hasta la información bancaria.

Identidad falsa o suplantación

Esto, por extraño que te parezca, es lo más común en la selva del ligoteo online. Aplicaciones como Tinder, Badoo, Bumble, y demás, están plagadas de estafas amorosas. Ahora puedes crear fotos falsas por inteligencia artificial, pero lo más normal es que sea una foto robada de Google.

Por ejemplo, intenta buscar en la barra de búsqueda de Google «hombre moreno melena sonrisa» o quizás «mujer rubia sonrisa perro»… ¿Cuántas fotos son válidas? Vale que hay algunas que tienen marca de agua y otras que parecen sacadas de un banco de imágenes gratuito, pero aun así hay algunas fotos que serían «validas» para ponerlas en tu perfil de Tinder o similares.

Pues eso hacen muchos perfiles, llegando incluso a robar fotos de perfiles reales. Las apps de ligoteo online tienen un sistema para detectar cuentas falsas, pero a veces fallan y se cuelan perfiles que suplantan la identidad de otra persona. El truco suele ser poner fotos donde la figura humana aparezca de lejos y cuando el perfil esté hecho y activo, subir fotos de cara con fotos robadas.

Cabe decir que esto es un delito. Si la persona, cuya identidad ha sido robada, lo detecta, puede denunciar a la compañía y a la persona que la ha suplantado. Ya que afecta a su honor y a tu intimidad porque no todos apostamos por ligar por Internet o exponer nuestra imagen en ese tipo de aplicaciones.

Sexting

Las aplicaciones para ligar están llenas de estafas amorosas y el sexting es una de ellas. No hace falta que se trate de un vídeo porno ni nada similar, ya que el sexting hace referencia a sextorsión. Es decir, extorsionar a la víctima con contenido sexual de alguna índole. Ya sea una conversación subida de tono, revelación de secretos sexuales, audios privados con tono sexual, etc.

Esto sucede cuando ya habláis fuera del chat de app de ligar, es decir, cuando hacéis videollamadas, usáis WhatsApp, Telegram e incluso el correo electrónico. El objetivo del delincuente es manipularte para llegar a sacar información privada de ti, e incluso llegar a tener encuentros sexuales y grabarlos sin que lo sepas.

De repente te extorsionará y te pedirá dinero, mucho dinero, o difundirá esas conversaciones e imágenes y vídeos que tiene de ti. El primer consejo que podemos darte es que no cuentes ciertas cosas si no conoces a la persona, y aun conociéndola o creyendo que es de confianza, no lo hagas tan rápido.

Lo segundo es contratacar si tú tienes información sobre él o ella como su teléfono, si también tienes contenido subido de tono, dirección, etc. puedes denunciar a la Policía. Esto es bastante machista, pero es la realidad. Si se filtra una imagen sexual de un tío, no pasa nada, si se filtra de una mujer, sale en todas partes.

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