La ciencia-ficción parece habernos alcanzado finalmente, o al menos está a punto de hacerlo. Aunque para ser honestos, a este punto cuando sabemos de lo que son capaces los científicos, pocas cosas llegan a sorprendernos. Sin embargo, a pesar de esto, el anuncio de la construcción de un ascensor espacial nos deja emocionados y con preguntas sobre su viabilidad.

Resulta que Obayashi, una de las mayores compañías de Japón ha anunciado que tendrán un ascensor espacial en funcionamiento para el año 2050. Claro que faltan unos cuantos años, pero sabemos que es algo que necesita un trabajo bastante arduo. Y si esta idea tiene éxito, este ascensor podría revolucionar los viajes espaciales y potencialmente transformar la economía global.

El gigante japonés asegura que el dispositivo alcanzará unos 96 mil kilómetros en el espacio y que coches robóticos con motores lineales magnéticos llevarán a personas y carga a una nueva estación espacial a un coste mucho menor que los cohetes. La empresa también indicó que para llegar allí, el tiempo transcurrido será de siete días.

Obayashi aseguró que esta idea fantástica puede convertirse en realidad ahora gracias al desarrollo de la nanotecnología del carbono.

“La resistencia a la tracción es casi cien veces más fuerte que el cable de acero por lo que la construcción del ascensor es posible… En este momento no podemos hacer el cable lo suficientemente largo. Sólo podemos hacer nanotubos de tres centímetros de largo, pero necesitamos mucho más … creemos que en 2030 vamos a ser capaces de hacerlo”, dijo Yoji Ishikawa, Gerente de Investigación y Desarrollo de la compañía.

Tal como lo señaló un estudio en 2012, la construcción de este ascensor espacial tiene mayores posibilidades de éxito si se hace a través de una colaboración internacional conjunta y Obayashi está consciente de ello.

“No creo que una sola compañía pueda lograrlo. Necesitaremos una organización internacional para llevar a cabo este gran proyecto”, dijo Ishikawa.

Los expertos en el área indican que el ascensor espacial podría señalar el final de los cohetes, los cuales son sumamente costosos y peligrosos. El uso de un transbordador espacial cuesta alrededor de $22,000 por kilogramo de carga, a diferencia del ascensor que costará tan solo unos $200.

La construcción de este ascensor permitiría alojar y lanzar pequeños cohetes desde las estaciones en el espacio sin tener que usar grandes cantidades de combustible, necesario para romper la atracción gravitacional de la Tierra.

Más allá de la reducción de costes, también se espera que el ascensor espacial aporte una solución a los problemas de energía del mundo a través de la entrega de grandes cantidades de energía solar o el almacenamiento de residuos nucleares.

Finalmente, Obayashi aseguró ya estar trabajando en los carros que llevarán a unas 30 personas en el elevador, por lo que la posibilidad de que la Luna se convierta en el próximo destino turístico más popular está más cerca.

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