Aunque el criptomercado es un ecosistema relativamente joven, hay quien habla de sus ciclos como si tuviese décadas de historia a sus espaldas. A nadie le extraña. Al fin y al cabo, se trata de un mercado impregnado por las emociones de millones de criptotraders que se aferran a cualquier profecía que hable de un nuevo rally milagroso.

Hay mucho de culto del cargo en esta visión del criptomercado, esa sensación de que las ballenas nos darán una nueva ráfaga de satoshis para todos, una nueva horneada de criptomillonarios. Pero no parece que el horno esté últimamente para bollos digitales, y hay quien se pregunta si sigue siendo rentable comprar criptomonedas a largo plazo.

BTC, ¿rally astronómico o batacazo?

Con Bitcoin siempre pasa lo mismo. Puede que los medios se empeñen en dispararlo teóricamente a los 20.000 USD, a los 50.000 USD, a los 120.000 USD… Hay quien habla incluso de cotizaciones millonarias, pero la realidad es que el BTC no termina de levantar el vuelo. Es más, las gráficas no pintan demasiado bien.

El sentimiento bajista ha ido cuajando desde mediados de año, y ahora que Peter Brandt sale con que el Bitcoin seguirá bajando en 2020 y tocará los 5.500 USD la película de ciencia ficción de un BTC surcando el espacio sideral cual cohete parece que no se verá en los cines. Eso sí, Brandt no es pesimista sobre el precio del BTC.

Si uno de los mejores traders de los últimos tiempos dice que Bitcoin se la pega, pues se la pegará. Y si dice que luego se recuperará, habrá que hacerle caso. De momento, las gráficas van en esa dirección. Parece que Bitcoin no quiere salir del canal en el que lleva dando vueltas últimamente, y, cuando lo haga, querrá estabilizarse.

Esa es la predicción más plausible para el BTC de cara a 2020: salida del canal a la baja, estabilización y recuperación en un futuro incierto. Entonces, ¿conviene comprar, vender, pasar del tema o mantener posiciones? Eso depende, si las expectativas actuales son acertadas, queda mucha horizontalidad por escudriñar.

El ‘pinchazo’ bajista del ETH

Ethereum suele vivir a la sombra de Bitcoin, eso no lo discute nadie, pero se esperaba algo más de independencia este último trimestre. Se percibía cierta esperanza en los foros en referencia al canal horizontal de los últimos meses. Noviembre nos dejó una probable salida al alza del canal, aprovechando el coletazo del BTC a finales de octubre.

Pero nada, al final el ETH se desplomó por debajo de los 173 USD, y ahora lucha por no ahogarse bajo el nivel de los 150 dólares. Los últimos compases de 2019 y los primeros de 2020 serán decisivos, condicionando seguramente el sentimiento de los alcistas para el próximo año (sobre todo si el soporte de 173 USD da señales de convertirse en una resistencia).

XRP y el tortuoso camino a ninguna parte

El caso de XRP tiene miga. Por mucho que Ripple vaya firmando acuerdos a diestro y siniestro, por mucho que los bancos adoren al token, por mucho que se anuncien nuevas aplicaciones de la criatura de Larsen, XRP sigue bajando… y no parece que vaya a parar de caer de cara a 2020.

Este escenario bajista lleva meses decepcionando a la comunidad de XRP, que ve cómo sus inversiones se desparraman por el suelo mientras, supuestamente, los peces gordos de Ripple se llenan los bolsillos. La cuestión es que no está claro qué está condicionando el precio de XRP a la baja.

Según Garlinghouse, CEO guaperas donde los haya, Ripple no tiene nada que ver en este tortuoso descenso a los infiernos de XRP. Otra cosa es que los tenedores de XRP se lo crean, como muestran los cientos de tuits de odio hacia la cúpula de Ripple y las amenazas de ‘tomas de control’ por parte de ciertos sectores de la comunidad XRP.

La cuestión es si realmente se están produciendo esas ventas masivas de las que tanto se habla en los foros, y que estarían hundiendo el precio del token en unas circunstancias ciertamente favorables para la cripto de Ripple. Habrá que ver si XRP se desploma por debajo del actual nivel crítico (en torno a los 0.23 USD) antes de que acabe el año.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.