BANNER CECOTEC

Hoy día, con el uso extendido de los ordenadores y el Internet, no hay prácticamente nada que no sea objetivo de los hackers: La industria automotriz no escapa de esto. Existe un problema de seguridad en los vehículos inteligentes, y dado a la intrusión de hackers en los sistemas de estos, los fabricantes de autos se han dedicado a buscar soluciones ante la posibilidad de hackear coches inteligentes. 

El primer indicio de estas vulnerabilidades se descubrió en 2010 cuando unos investigadores de dos universidades en EE.UU. tomaron el control de un vehículo de General Motors a través de conexiones vía móvil y bluetooth. Y ahora, cinco años después de esa intrusión, las condiciones no parecen haber cambiado: hackear coches inteligentes es posible.

Charlie Miller y Chris Valasek, conocidos como hackers éticos o “de sombrero blanco”, mostraron una vulnerabilidad aún más aterradora cuando, sentados en el sofá de su sala y utilizando un ordenador portátil, fueron capaces de controlar un Jeep a través de Internet. Aunque los hackers reportaron sus hallazgos a la compañía, el episodio ha hecho saltar las alarmas porque este vacío de seguridad podría ser utilizado por personas malintencionadas para generar accidentes graves al hackear coches inteligentes. 

Ante este hecho, los fabricantes han tomado ciertas decisiones para solventar el problema: Fiat Chrysler, fabricante de los Jeep, solicitó el retiro de unos 1.4 millones de vehículos todo terreno para arreglar un problema de seguridad informática.

Si bien es cierto que tras la invasión de 2010, la industria automotriz tapó los accesos e intentó aislar los sistemas de entretenimiento e información de manejo, de las funciones vitales como la conducción y el frenado, con cada nuevo modelo se han agregado microchips que han convertido a los autos en ordenadores rodantes. Debido a esto y al acceso a internet se creado una nueva gama de vulnerabilidades en los vehículos, y ya es posible hackear coches, razón por la cual expertos y legisladores han advertido a la industria automotriz y a los reguladores que deben actuar con la mayor rapidez posible.

Por su parte, Mark Rosekind, quien encabeza Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras de Estados Unidos (NHTSA, por sus siglas en inglés), ha solicitado a la industria automotriz fijar estándares de ciberseguridad, mientras que los senadores demócratas, Edward Markey y Richard Blumenthal han introducido una propuesta que obligaría a los fabricantes a sellar las computadoras vitales y añadir tecnología que detenga a los hackers en tiempo real, para de esta manera minimizar el riesgo de que se puedan hackear coches y causar accidentes. 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.