Un coche volador, la idea futurista que le robaba el sueño a los ingenieros en el pasado, ya es parte de nuestro presente. No es la primera vez que vemos el lanzamiento de un prototipo como este, sin embargo, la esperanza de que el AeroMobil 3.0 pueda llegar en dos o tres años, resulta bastante interesante.

El AeroMobil 3.0 es la propuesta más reciente en cuanto a coches voladores se refiere. El prototipo fue presentado por una empresa eslovaca durante el Pioneers Festival de Viena (Austria). Se trata de un automóvil con alas plegables que se guardan detrás de la cabina, esto para que pueda circular con normalidad por las calles como cualquier otro vehículo.

El nuevo prototipo, el cuarto de la empresa, tiene un esqueleto de acero y fibra de carbono y pesa aproximadamente 450 kilogramos. Sus medidas son de 2,24 metros de ancho por seis de largo sin alas; cuando las despliega llega a 8,32 metros de ancho. Gracias a sus alas plegables, puede estacionarse en una plaza normal de coche y hacer un uso normal de las vías y carreteras. Como avión, puede utilizar cualquier aeropuerto del mundo, e incluso despegar y aterrizar en un terreno, ya sea de hierba o asfalto, siempre que tenga la longitud requerida de varios cientos de metros.

El AeroMobil 3.0 posee un motor Rotax 912 ULS que funciona con gasolina común. Puede recorrer un total de 700 kilómetros con un único tanque de gasolina mientras está volando, lo que significa que consumiría 15 litros por cada hora. En el aire puede volar a más de 200 kilómetros por hora y su velocidad de despegue es de unos 130 kilómetros por hora. En la carretera puede recorrer un total de 875 kilómetros con un consumo de ocho litros de gasolina por cada 100 kilómetros. En este caso, la velocidad máxima que llega a alcanzar son 160 kilómetros por hora.

El prototipo ya cuenta con todas las características principales que pueden ser incorporados en el producto final, tales como equipos de aviónica, piloto automático y un avanzado sistema de despliegue del paracaídas y dispone de otras tecnologías como un ángulo variable de ataque de las alas que acorta significativamente los requisitos de despegue, y una suspensión resistente que permite el despegue y el aterrizaje en terrenos relativamente ásperos.

El AeroMobil 3.0 se une así a otras compañías como la norteamericana Terrafugia o la española Helikar, las cuales ya han presentado sus propios prototipos de coches voladores. Pero más allá de la competencia, que lógicamente existirá cuando estos coches comiencen a comercializarse de verdad, por ahora queda bastante trabajo por delante para que proyectos como estos sean una realidad comercial. El costo será sin duda un obstáculo al principio, además de los detalles en cuanto a los aspectos legales en el aire. El futuro nos lo dirá.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.