El Note 7 ha muerto. Oficialmente. Samsung ha anunciado, en un escueto comunicado de dos líneas, que pone fin, para siempre, a la producción del Samsung Galaxy Note 7. El que fuese el móvil más ambicioso de la empresa, y uno de los terminales que lucía como favorito a coronarse como el mejor móvil Android del 2016, se apaga para siempre, dejando tras de sí una catástrofe de proporciones aún por medir en su fabricante.

“Para garantizar la seguridad de nuestros consumidores hemos parado las ventas y los reemplazos de Samsung Galaxy Note7 y, consecuentemente, hemos decidido parar la producción permanentemente.”

Y es que más allá de las millonarias pérdidas económicas inmediatas que supone la retirada definitiva del Samsung Galaxy Note 7, el impacto a la reputación de la coreana aún está por estimarse. Bien podemos pensar que es mejor en estos casos hacer borrón y cuenta nueva, pero… ¿será tan fácil olvidarnos del Note 7 y, sobretodo, del fracaso que supone su retirada?

Estratégicamente Samsung está haciendo lo único que puede hacer: ¿Te imaginas que salga por tercera vez al mercado el Note 7 y se presente un mínimo incidente con alguna unidad? O peor aún, imagínate por un momento que más allá de daños materiales y algún dedo quemado, un Note 7 explote y cause verdaderos daños físicos a alguien… Samsung no lo podía permitir, y tampoco podía permitir quedarse en ridículo ante el mundo, así que corta por lo sano y abandona permanentemente la producción del Note 7.

El Note 7, el móvil que no debió existir

Si nos vamos a lo cabalístico podríamos conseguir alguna explicación curiosa en el hecho de que el Note 7 se iba a llamar Note 6, pero que Samsung quiso unificar la nomenclatura, y así, saltaron del Galaxy Note 5 al Galaxy Note 7, dejando un hueco en los nombres… ¿El Galaxy Note 7 estaba condenado a no existir? Pues si todo este desastre lo hubiese causado el Galaxy Note 6, el Note 7 ni remotamente existiría… En fin, que curiosidades de lado, el Note 7 nació con grandes ínfulas, y con mucho potencial para coronarse como el rey Android, con la pena de que su caída ha sido igual de espectacular que su rápido ascenso.

¿Qué pasará con la gama Note?

La muerte del Note 7, en las trágicas condiciones que le rodean, puede significar la muerte definitiva de la categoría Note. Una pena, porque bien se ha aceptado en el mercado, donde los Note abrieron un nicho de pantallas grandes y lápiz con software pensado para la captura de notas a mano alzada… Recordemos que muchos intentaron seguirle el paso a Samsung, pero las imitaciones del Note nunca llegaron a hacer el ruido necesario para seducir a los consumidores que ya querían una ‘phablet’ y pensaban en un Note.

¿Morirá para siempre la categoría Note? Es cuestión de tiempo para confirmarlo, pero a primeras parece que sería la decisión más inteligente por parte de Samsung… ¿Cómo hacernos olvidar este incidente con el Note 7? Haciéndolo desaparecer, borrándolo del mapa para siempre. Bueno, o no tanto, porque en algo se usarán las piezas de los Note 7 que no salgan al mercado… El Note 7 volverá, volverá hecho millones: el Galaxy Note 7 volverá, solo que quizá entonces le llamemos Samsung Galaxy S8. ¿Traerá entonces S Pen el Galaxy S8? Ya veremos.

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