El Galaxy S6 Edge es el móvil más sexy de Samsung hasta la fecha y puede ser incluso considerado como uno de los terminales más hermosos jamás fabricados. Pero, ¿qué lo hace tan especial? Más allá del gran diseño y rendimiento, lo que lo define es su pantalla curvada hacia los laterales.

Esta característica hace del Samsung Galaxy S6 Edge un equipo único y lo aleja bastante de ser un “clon” del iPhone, como muchos han llamado a su hermano, el Samsung Galaxy S6. Pero las bondades del Edge no terminan en su diseño ya que el equipo tiene en su interior un procesador Exynos de ocho núcleos que funciona mucho más rápido que cualquier otro, una excelente cámara de 16 MP y un escáner de huellas digitales mejorado.

Sin embargo, todas estas mejoras hechas por Samsung tienen un precio, y no solo estamos hablando de los 960 euros que cuesta la versión de 32 GB. Para lograr muchos de los atractivos del S6 Edge, Samsung eliminó muchas características que los usuarios apreciaban tal como la ranura para tarjeta microSD y la posibilidad de remover la batería. ¿Valdrán la pena estos sacrificios? Veamos en detalle que nos trae entonces el Galaxy S6 Edge.

Diseño

Ya sabemos que la característica más llamativa del Samsung Galaxy S6 Edge es su pantalla curva, un aspecto que no solo lo diferencia del S6 sino también del resto de los equipos del mercado. Con unas dimensiones de 142 x 70 x 7mm, el Edge dispone de una pantalla Súper AMOLED de 5,1 pulgadas con una resolución de 2560×1440 píxeles, con lo cual alcanza una densidad de 577 puntos por pulgada. El mayor beneficio de la tecnología AMOLED es su comportamiento durante las escenas oscuras ya que es capaz de mostrar un verdadero negro. Esto sucede porque, a diferencia de la tecnología LCD, la AMOLED no depende de la luz de fondo para iluminar sus píxeles porque cada píxel es iluminado individualmente. Así que, con esta increíble nitidez que se percibe en el equipo y con las curvas de la pantalla, la experiencia del usuario es mucho más inmersiva.

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El Samsung Galaxy S6 Edge es la confirmación de la evolución de la marca en cuanto al diseño. En este equipo no se aprecian indicios de querer hacer pasar el plástico por metal o de texturizarlo para hacerlo parecer cuero. No, esta vez Samsung sí ha hecho lo que todos esperaban: un móvil fabricado en aluminio que se siente tan fuerte como luce. Se trata de una fusión única de metal y vidrio ya que la parte frontal y la trasera está cubierta con Gorilla Glass 4, la más reciente versión del popular material ultraresistente.

Pero, más allá de la calidad de los materiales con los que se ha fabricado el S6 Edge, la forma en la que estos se han dispuesto en el equipo también es importante porque es lo que le da la personalidad. El borde de corte con diamante le aporta un brillo al metal muy parecido al que se ve en el iPhone 5, pero más delgado y de buen gusto, la bandeja de la tarjeta SIM, que se encuentra en la parte superior del móvil, se ve bien integrada. No hay duda de que el Galaxy S6 Edge tiene algunas similitudes con el diseño de Apple. El jack de auriculares, el puerto micro USB y el altavoz también están ubicados en la parte inferior del equipo al igual que el iPhone 6, sin embargo, no se puede culpar a Samsung por avanzar y utilizar un diseño que funciona.

Software & Hardware

En el Galaxy S6 Edge, Samsung ha abandonado los procesadores Qualcomm y ha incluido en el equipo el procesador de su propia marca: el Exynos. Se trata del modelo 7420 de ocho núcleos con arquitectura de 64 bits y una frecuencia de reloj a una velocidad de 2,1 GHz para las tareas pesadas como juegos y streaming de películas y de 1,5 GHz para las más livianas como el envío de mensajes de texto o la navegación en Internet. El equipo corre con Lollipop, la versión más reciente de Android, fusionado con su interfaz TouchWiz. Dispone de una memoria RAM de 3 GB y en cuanto al almacenamiento interno viene en tres versiones: 32 GB, 64 GB y 128 GB sin posibilidad de expandir.

Si hay un aspecto relevante en este equipo, más allá de las curvas de su pantalla, es la cámara. Samsung ha incluido una principal con un sensor de 16 MP, una apertura de F1.9 y con estabilización óptica de imagen, la cual ayuda a compensar los pequeños movimientos que se hacen con la mano al tomar una foto.

Así, si el Galaxy S5 tenía una de las mejores cámaras del año pasado y el Galaxy S6 Edge logra ser incluso mejor que este, sobre todo cuando las condiciones de luz no son muy buenas. Por su parte, la cámara frontal dispone de un sensor de 5 MP y también es capaz de ofrecer buenas fotografías. El Galaxy S6 Edge también puede grabar vídeos en 4K usando la cámara principal y en 2K con la frontal, pero si selecciona la opción de grabar en cámara lenta o rápida, solo podrá capturar imágenes en 1280 x 720. Una característica útil en este dispositivo es que la cámara puede activarse con tan solo hacer doble clic en el boton de inicio y esta rapidez ayudará a no perder ningún momento.

En cuanto a la conectividad del Samsung Galaxy S6 Edge, más allá de que no posee ranura para la tarjetas microSD y que se ha eliminado el conector Micro USB 3.0, el equipo viene con un paquete bastante completo. El móvil dispone de Bluetooth 4.1, NFC, WiFi, Wi-Fi Direct, 4G y MHL 3 TV-out, que, como su nombre lo indica, sirve para conectar el equipo a un televisor usando un cable.

La autonomía del equipo también es un aspecto importante: su batería tiene una capacidad de 2600mAh, una cantidad que podría resultar insuficiente si tenemos en cuenta que el Galaxy S5 contaba con una de 2800mAh teniendo una pantalla de menor resolución. Sin embargo, a pesar de que la capacidad no parece ser mucha para un equipo de estas características, el S6 Edge no se comporta realmente mal. Si se le da un uso que va de bajo a moderado, se puede lograr llegar a la noche con un 40 o 50% de batería, pero con un uso intenso si es probable que no llegue al final del día con carga. Aunque esto podría resultar un problema, Samsung ha propuesto soluciones. Sí, para compensar esto la empresa ha incluido en el equipo la tecnología de carga rápida, con el cual el Galaxy S6 Edge puede cargarse 1.5 veces más rápido que los modelos anteriores y puede recuperar cuatro horas de uso con tan solo 10 minutos de carga.

Experiencia de uso

Uno de los grandes logros de Samsung con este equipo ha sido poder colocar una pantalla de 5.1 pulgadas en un cuerpo que no es mucho más grande que el del iPhone con 4.7 pulgadas. Esto significa que los usuarios pueden llegar fácilmente a todas las áreas de la pantalla, algo que no puede lograrse en el HTC One M9 de 5 pulgadas. Los botones en el Galaxy S6 Edge están bien ubicados y son cómodos de alcanzar, sin embargo, si hay algo que se podría cambiar sería la protuberancia de la cámara en la parte posterior del equipo ya que al ser tan delgado esta sobresale de una manera que estropea el diseño.

A primera instancia los bordes del Edge S6 pueden parecer incómodos al tacto que los de otros móviles, más por la novedad que por otra cosa… Y es que en el lado positivo, el vidrio de la parte posterior proporciona un buen agarre y al menos con la versión en blanco no se tiene ningún problema con las marcas de huellas digitales, aunque es posible que en las versiones en otros colores el caso sea un poco diferente.

Samsung Galaxy S6 opiniones

En cuanto al rendimiento y la interfaz, prácticamente no hay nada criticable. El Samsung Galaxy S6 Edge es uno de los móviles más rápidos del mercado, por no decir que es el más rápido, y el responsable de esto es sin duda su procesador Exynos. Aunque durante muchos años la empresa coreana estuvo usando en sus equipos procesadores Qualcomm Snapdragon, esta vez optaron por incluir su propia marca y parece haber sido la decisión correcta. El Exynos 7420 es un procesador de 64 bits, por lo cual las aplicaciones compatibles con esta arquitectura podrán tener un mejor desempeño. Así como el Snapdragon 810, el procesador de Samsung también usa la configuración Big.little de ARM, lo que permite combinar dos grandes CPU de cuatro núcleos cada uno: 2.1GHz y 1.5GHz respectivamente.

Otro de los aspectos que también hace del Exynos 7420 un procesador especial es su proceso de fabricación de 14 nanómetros, al igual que los chips más recientes de Intel. De esta manera, Samsung se pone por delante del proceso utilizado por Qualcomm Snapdragon en el 810, el cual es de 20 nanómetros. Explicado en términos más sencillos, los procesos de fabricación más pequeños proporcionan mejores velocidades de procesamiento y ayudan a reducir el uso de energía de la batería. Es por esta razón que, aunque el HTC One M9 tiene una batería más grande y una menor resolución, la autonomía de la batería es casi la misma de la del S6 Edge.

Veredicto

Con el Galaxy S6 Edge, Samsung ha redefinido una vez más el estilo de sus smartphones gracias a un equipo que no solo luce fuerte y elegante por fuera sino que también lo es en su interior. Honestamente es difícil ponerle pegas a un equipo como este y si hay algún pero sería quizá su costo, pero si eres de los que quieres un móvil con la mejor apariencia posible y el dinero no es problema, este es el equipo ideal.

Y es que el Samsung Galaxy S6 Edge es uno de los mejores móviles que se puede comprar en este momento. Sería fácil descartarlo por su precio, pero no por lo demás. El nuevo terminal de Samsung tiene una de las mejores cámaras jamás vistas en un móvil, un diseño único y un rendimiento sin quejas, lo que hace que sus defectos menores sean perdonables. No es un equipo perfecto pero está bastante cerca, así que si te decides por él, no quedarás decepcionado.

Y para cerrar este GizLabs, te dejo la entrevista que nuestra compañera Esperanza Hernández hizo a Celestino García, Vicepresidente de Samsung España, en la que cuenta en detalle el proceso de innovación que ha hecho posible la creación del actual buque insignia de la coreana:

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