Aquí tienes una razón para añadir una impresora 3D a tu lista de regalos navideños. Esta tecnología se puede utilizar ahora en casa para imprimir maquetas de algunos de los modelos Ford más deseados, incluidos el nuevo Ford GT, el Ford Mustang y el Focus RS.

Curiosamente, la impresión 3D jugó un importante papel en el desarrollo de estos tres coches. Ford emplea la impresión 3D para reducir significativamente el tiempo de desarrollo gracias a la utilización de piezas prototipo que permiten a los diseñadores e ingenieros probar y refinar rápidamente una variedad de opciones diferentes.

Los métodos tradicionales de creación de prototipos requieren herramientas especiales y pueden requerir mucho tiempo. Ford puede imprimir en 3D una pieza en solo unas horas por unos 1.000 euros, abriendo la puerta a una mayor experimentación y un diseño más radical e innovador. Para el Ford GT, los diseñadores utilizaron técnicas de impresión en 3D para crear el volante estilo Fórmula 1 con controles de conducción integrados y las varillas de cambio de marcha.

Los ingenieros también imprimieron piezas estructurales ligeras, clave para las puertas de ala de gaviota. Para usuarios que cuenten con su propia impresora 3D, la Tienda Ford 3D ofrece la primera tienda online oficial de un fabricante de automóviles que ofrece archivos de impresión 3D de vehículos.

“Podemos ser más creativos a la hora de intentar encontrar soluciones potenciales, y para el cliente esto supone que nuestros coches pueden incorporar lo último en diseño y tecnología más fácilmente”, asegura Sandro Piroddi, supervisor de Tecnología Rápida de Ford Europa. Ford adquirió la tercera impresora 3D fabricada en todo el mundo en 1988 y desde entonces ha impreso en 3D 500.000 piezas, la más reciente una tapa de motor para el nuevo Ford Mustang. Las impresoras actuales son más rápidas, más eficientes e increíblemente precisas.

Las impresoras actuales son más rápidas, más efectivas e increíblemente precisas. Los prototipos se utilizan para todo, desde piezas de motor a ruedas o detalles intrincados. El primer paso para dar vida a un diseño es un boceto creado por el equipo de diseño de Ford. Los modelistas hacen una copia a escala en arcilla y más tarde otra a tamaño completo con el mismo material para evaluar las proporciones y desarrollar el diseño. Paralelamente, los escultores digitales crean una maqueta mediante diseño por ordenador (CAD).

Se desarrollan los dos modelos en conjunto, teniendo en cuenta los puntos fuertes de ambas disciplinas. Mientras que algunas piezas se realizan en arcilla, los elementos más complejos o detallados se realizan generalmente de manera digital y, a menudo, se imprimen en 3D. Aquí es donde entra en juego el equipo de Prototipo Rápido, basado en la central europea de Ford en Colonia.

Dependiendo de quién lo necesite, el departamento de diseño o los ingenieros, el equipo de Prototipo Rápido evalúa el diseño y empleará una técnica determinada para crear la pieza en la que están trabajando, incluida la impresión 3D.

Esta última requiere un software CAD que divide las piezas en capas finas como una hoja de papel para crear un prototipo impreso en 3D. Esto servirá como plantilla para la impresora 3D. La robustez necesaria para la pieza prototipo determinará si se construye a partir de materiales incluidos plástico, arena o metal. Capa por capa, se funden los materiales en la forma deseada utilizando un láser.

Después de imprimir, el material sobrante se disuelve y se finaliza la pieza puliéndola o pintándola. La pieza, ya completa, está lista y se envía al estudio de diseño o instalaciones de pruebas adecuadas.

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