Los niños YouTubers se están convirtiendo en una tendencia: Cada vez más surgen nuevos canales en la plataforma de videos. Sin embargo, muchos desconocen todo lo que eso trae consigo: largas hora de preparación en redacción de guiones, grabación, edición y montaje; tareas que se intensifican cuando hay contratos publicitarios de por medio. El mundo laboral ha vivido una auténtica transformación en la última década, en gran medida provocada por la digitalización. Las respuestas a la pregunta ‘¿Qué quieres ser de mayor?’ son cada vez más variopintas a las profesiones más tradicionales se han sumado otras muchas ampliamente ligadas con la tecnología como: programadores, analistas de datos, diseñadores UX/UI, pero también creadores de contenidos para plataformas como Youtube, Instagram, TikTok o Twitch, entre otras. 

Desde Qustodio, plataforma de seguridad y bienestar para familias, han observado durante el último año un gran crecimiento del uso de redes sociales por parte de los menores, aumentando un 76% el tiempo empleado con respecto a 2019, datos que recoge su estudio anual ‘Aplicaciones y menores: un año atrapados detrás de las pantallas’, y que también muestra que el uso de las plataformas de vídeo online como YouTube habría aumentado un 25%.

“Estos datos son una clara muestra de la situación actual. Los menores pasan más tiempo en las redes sociales consumiendo contenido que crean los influencers y estos se convierten en modelos a seguir” afirma Eduardo Cruz, CEO y co-fundador de Qustodio. “Es normal que nuestros hijos quieran este tipo de rol. La vida que se muestra en las redes es idílica y utilizada como anzuelo de marketing, que tu trabajo sea jugar a videojuegos o viajar alrededor del mundo motiva más que un trabajo de 8 a 5”.

Niños Youtuber: ¿Es seguro para ellos?

La realidad es que, el mundo evoluciona y con él, nacen nuevas profesiones. Tanto es así, que en España existen más de 7.500 personas dedicadas a la creación de contenido en las redes, convirtiendo su estilo de vida en un negocio de marketing. Una dinámica difícil de comprender para las generaciones mayores, pero muy admirada por los nativos digitales.

Esta situación podría generar en los niños mayor presión que pueden ser un riesgo para su desarrollo, según el Observatorio francés de Crianza y Educación Digital (OPEN), que ve con preocupación que los niños están dejando a un lado prioridades como la educación para dedicarse de lleno a ser niños YouTubers, oficio por Internet que se considera como trabajo de menores y que aún no está regulado en Francia, según reseña el diario La Croix.


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En España tampoco hay una ley de trabajo de menores por Internet que ampare a los niños YouTubers. Y urge hacerlo, ya que un estudio realizado por ADECCO hace unos año ya dejó claro que los niños prefieren ser Youtubers que alcaldes:  La profesión de youtuber ha entrado en el ranking de los 10 trabajos más deseados por los niños españoles, llegando a ser la tercera elección para muchos de ellos.  

Lo mismo se nota en los resultados del estudio Future Lab, elaborado por la Fundación CINNED en colaboración con People Excellence: los jóvenes españoles se decantan en su mayoría por profesiones de ‘toda la vida’ y con un impacto directo en la sociedad. De hecho, parece que las profesiones más modernas y recientes cuentan cada vez más con mayor popularidad, dado que el 12% de los encuestados ya afirma querer ser YoutuberInfluencer Community Manager. El 21% de los jóvenes españoles, en cambio sigue apuntando a las profesiones tradicionales como médico, abogado, ingeniero o profesor.

Solo queda esperar a que se regule esta profesión que parece ser una de las más demandadas en un futuro cercano. De momento, aunque sabemos que no podemos “poner puertas al campo” es importante mantener a los niños seguros en las redes sociales.

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