Regularmente, la gente de Kaspersky Lab nos mantiene al día con lo último en ciber amenazas y las respectivas vías para darles frente. En esta oportunidad, el asunto no es muy específico en cuanto a denominaciones, pero sí muy puntual para aquellas personas que durante su curro se aventuran a hacer uso de la tecnología, cuestión que no sólo acarrearía la pérdida del puesto de trabajo, sino que además podría dejar liados a sus compañeros e incluso a la misma compañía.

Para este alerta, la líder en seguridad ha compartido una serie de imprudencias más habituales. “A veces, estos errores ocurren simplemente por descuido, pero un pequeño error en tu actividad diaria delante del ordenador puede costarte tu empleo”, apuntaron los expertos de Kaspersky.

Usar el pendrive, aunque sea visto como inofensivo, el transferir datos corporativos con un USB al ordenador y viceversa puede terminar infectando todos los ordenadores de la oficina con un virus persistente o con uno cuyo objetivo sea robar los datos de la empresa.

Chatear a través de las redes sociales es muy común: En muchas ocasiones, los hackers usan las redes sociales para obtener credenciales de la empresa y luego introducirse en la red de la organización.

Otro riesgo es ser imprudente al escribir: un tanto relacionado con el punto anterior, ya que normalmente podría ocurrir en las sedes sociales; y radica en utilizar vocabulario inapropiado al comunicarse con clientes o colaboradores, así como al momento de publicar algo acerca del jefe, algún compañero o asunto personal.

Reenviar documentos de trabajo a través del email personal es un riesgo adicional porque simplemente, el mensaje puede ser interceptado por cibercriminales.

Y al contrario de punto anterior, enviar datos personales cifrados desde el ordenador de la oficina también puede ser un peligro porque puede hacer que un departamento seguridad muy estricto, interprete que se ha compartido datos confidenciales con personas ajenas a la compañía.

Usar software de terceros en los equipos del trabajo es también alarmante porque además de amenazas de malware y consumen recursos del sistema de manera innecesaria.

Mientras que dejar la contraseña en un lugar visible es un peligro ya que cualquiera que quiera perjudicar, podría acceder al ordenador sin el consentimiento del asignado al equipo.

Descargar contenido irrelevante para el trabajo es uno común y triste porque por lógica deberíamos saber que no está bien… La compañía podría estar monitorizando todo lo que se hace en sus ordenadores y detectar al empleado entretenido.

Y ya que nos llevamos el trabajo en el bolsillo, las comunicaciones móviles son un riesgo en sí mismo: Aquí, se podrían conjugar muchos errores y acciones malintencionadas, partiendo desde la utilización del teléfono del trabajo para temas personales, superar el límite de tráfico de datos y jugar con el smartphone u otros dispositivos móviles.

¡Estáis más que avisados! …y por curiosidad ¿En cuál de los puntos os habéis visto reflejados?

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