El Internet de los Comportamientos o Internet of Behavior (loB), por sus siglas en inglés, es un término que se utiliza cada vez con mayor frecuencia. Esta tendencia se extiende desde el Internet de las cosas (loT), la interconexión de dispositivos que da como resultado una gran variedad de nuevas fuentes de datos.

El Internet de los Comportamientos no existiría sin las tecnologías que utilizan reconocimiento facial, rastreo de ubicación y big data, aquellas que se enfocan directamente en el individuo.

Las grandes empresas y servicios, saben mucho sobre ti: tus intereses, tus disgustos, como opinas o actúas, qué compras y cómo lo compras, dónde vives, como y donde te movilizas, tus estados de ánimo en general y mucho más.

IoB aún se encuentra en sus inicios, sin embargo, a medida que disponga de más datos y análisis nuevos se hará más fuerte. Tiene un enorme potencial en su aplicación al mercado, se trata de aprovechar la tecnología y el análisis de datos, incluyendo la inteligencia artificial, para influir en el comportamiento de las personas.

¿Cómo funciona el Internet de los Comportamientos?

El Internet de los Comportamientos tiene una estrecha relación con el loT, pues estos dispositivos proporcionan valiosa información sobre el comportamiento, preferencias e intereses de los usuarios, que son los que dan vida al concepto de loB.

Con el IoB se amplía la posibilidad de identificar los hábitos o comportamientos de las personas y con toda la información se pueda personalizar al máximo, por ejemplo, la publicidad, el servicio o el producto que ofrecen las empresas o incluso acabar influyendo en nuestras decisiones y conductas.

Podría considerarse como una combinación Ciencia del comportamiento, que puede dividirse en cuatro áreas que consideramos cuando usamos la tecnología: emociones, decisiones, aumentos y compañía.

El Internet de los Comportamientos puede recopilar, combinar y procesar datos de muchas fuentes, entre las que destacan: datos comerciales de clientes, datos de ciudadanos procesados ​​por gobiernos y el sector público, redes sociales, reconocimiento facial, seguimiento de ubicación, la monitorización de la actividad física, la huella digital, entre otros.

Todos los dispositivos inducidos por la tecnología que nos rodean actúan como un portal para recopilar información. Un solo teléfono inteligente puede rastrear los movimientos en línea de una persona, así como las posiciones geográficas en tiempo real.

IoB: Usos y aplicaciones

El Internet de los Comportamientos es una importante herramienta para las empresas y organizaciones, ya que pueden obtener un conocimiento profundo de sus clientes y por medio de este influir fácilmente en el comportamiento humano.

Estas podrán analizar el desempeño pasado y predecir el futuro. Los datos recopilados pueden ayudar a las empresas a planificar sus esfuerzos de desarrollo, marketing y ventas.

La consultora y de investigación de las tecnologías estadounidense, Gartner Group, predice que las actividades individuales del 40% de la población mundial, es decir tres mil millones de personas, están rastreados digitalmente para influir en nuestro comportamiento.

Asimismo, que, para finales de 2025, más de la mitad de la población mundial estará sujeta a al menos un programa de IoB, ya sea comercial o gubernamental, lo que significa ser humano en el mundo digital y eso es algo a lo que hay que estar atento, ya que a pesar de las muchas ventajas que supone el IoB, también trae importantes riesgos de privacidad y manipulación.

Gartner anunció que Internet de los Comportamientos es algo de lo que seremos cada vez más conscientes en nuestra vida diaria, en nuestro trabajo y en la sociedad en general.

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