Aunque tal vez no para todos sea común encontrar vacas en el camino mientras conducimos, una situación así es un excelente ejemplo para el reto que tienen por delante los vehículos autónomos. Es por eso que Google, que trabaja en pro de estos innovadores coches, ha ideado una tecnología que les permite reconocer cuándo se han quedado atascados y cómo solucionar el problema para llegar a su destino final, sin quebrantar las normas que le han sido programadas.

La patente recibida por el buscador californiano a principios de abril, brinda asistencia al automóvil en casos extremos. Por ejemplo, cuando el coche es programado para viajar por una carretera ¿qué pasaría si se encuentra con un vehículo descompuesto por el carril en que conduce? Una vez que determine que está atascado, el automóvil llama a un centro de asistencia con el que contará con la ayuda de un “experto humano” y/o un “sistema experto” que lo orientará sobre cómo salir del conflicto y así retomar la ruta que se le ha asignado.

Para que puede darse una solución al atasco, el coche debe enviar al experto datos como su ubicación y la información recogida por sus sensores. De allí puede el experto sugerir una nueva ruta o solicitar más detalles a través de imágenes o vídeos captados por las cámaras del vehículo con las que podría lograr una mayor comprensión del problema y determinar una salida.

La innovación incluye también la interfaz de usuario que utilizaría el experto desde el centro de asistencia. Es misma interfaz podría ser utilizada por el pasajero del vehículo.

Todo parece sonar muy bien, pero puede presentarse el caso en que el vehículo autónomo no logre determinar si está atascado o simplemente debe ser paciente ante una situación que se va a resolver en poco tiempo y eso significa un importante obstáculo para ser superado por Google. Varios vehículos autónomos que se sientan atascados cuando en realidad están en un fuerte “embotellamiento” podrían colapsar al centro de asistencia con sus numerosas llamadas. También sería vergonzoso un coche que permanezca detenido tras una fila de otros autos estacionados, “creyendo” que hay tráfico y “siendo paciente”.

Pese a que ya existen vehículos que han viajado solos por todo Estados Unidos -así lo logró Delphi Automotive, con un Audi Q4 SUV modificado y apodado Roadrunner– destaca que estas travesías fueron realizadas por autopistas y que resultan vía fácil para estos sistemas de transporte. El reto sigue presentándose en el comportamiento que tendrán cuando sean usados en lugares concurridos y pequeños como cercanías a escuelas o estadios deportivos, incluso en zonas rurales donde los animales del campo podrían atravesarse.

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