Héctor” es un robot andante, creado hace un año por investigadores de la Universidad de Bielefeld, Alemania, al que progresivamente se le han efectuado mejoras y, la más reciente le da una cualidad muy particular: lo convierte en un robot con autoconciencia.

Los científicos germanos incorporaron en Héctor una nueva arquitectura de software (mucho más compleja que un diseño informático regular), con la cual el artefacto mecánico en forma de insecto, es capaz de verse a sí mismo, es decir, tener un cierto nivel de autoconciencia.

Según un comunicado emitido por la casa de estudios, los biólogos Malte Shilling y Holk Cruse, están llevando a cabo un análisis para determinar qué tanto en materia de estados mentales y de conciencia se puede incorporar en software robóticos, aunque sean agregados al robot tiempo después.

Avances en conjunto

Para que sea un robot con autoconciencia, Héctor pasa primero por los software que le dan vida como el Walknet, que le permite andar con pasos de insecto y el Navinet con el que puede encontrar el camino a seguir para llegar a un sitio u objeto distante.

Cuando estos dos programas informáticos no logran resolver un conflicto que se le presenta al robot, entra en juego “reaCog”, el software desarrollado por Schilling y Cruse para que Héctor pueda simular “comportamientos imaginados” y tomar decisiones que lo lleven a la solución del conflicto. Es en este momento en que el robot analiza e imagina escenarios para resolver su problema, cuando se dice que tiene una forma simple de conciencia.

Los dos investigadores se han basado en el concepto de una conciencia reflexiva para su innovación. Tal como lo explica Cruse “el ser humano posee conciencia reflexiva cuando no solo puede percibir lo que experimenta, sino que también tiene la capacidad de experimentar que está experimentando algo. Por tanto, la conciencia reflexiva existe si un sistema técnico o humano puede verse a sí mismo ‘desde fuera de sí mismo’, por así decirlo”.

Schilling señala entonces que “Héctor, con el nuevo software, puede observar su estado mental interno, en cierta medida, sus estados de ánimo y dirigir sus acciones, usando esta información”.

Aunque “reaCog” no ha sido probado físicamente aún en Héctor sino en simulaciones informáticas se espera que más adelante se capaz de evaluar el estado mental de terceros, “sentir las intenciones o expectativas de los demás, y actuar en consecuencia”.

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