El mundo automotor se transforma y evoluciona cada vez más. Los coches del futuro serán cada vez más tecnológicos. Y entre esos logros tecnológicos más recientes en la industria, destacan sin duda los coches de hidrógeno. La fabricación de automóviles con bajas emisiones de contaminación se extiende progresivamente en el mundo. Los coches de hidrógeno cuentan con un sistema de tanques que mezclan este gas con oxígeno para generar la propulsión del vehículo. 

Los coches tradicionales aportan 60,7% del total de las emisiones de CO2 en las carreteras de Europa. Las emisiones se reducen considerablemente con el uso más consciente del vehículo, pero esto depende del comportamiento ciudadano. Una situación extraordinaria se ha producido en España desde la declaración del estado de alarma por el COVID-19. Los niveles de contaminación se han reducido en cifras históricas. Los valores medios de dióxido de nitrógeno han llegado a casi 40% del límite fijado por la Organización Mundial de la Salud y la Unión Europea.

Actualmente el valor de un coche no depende solo del diseño y la tecnología: No solo cuentan recientes aportes tecnológicos, como el sistema de frenado automático, la detección de ángulo muerto, el lector de huellas o el sistema anticolisión frontal. El factor energético importa cada vez más a mucha gente, y en ese sentido, cuán contaminante puede ser. 

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¿Cómo funcionan los coches de hidrógeno?

Básicamente es un coche impulsado por hidrógeno. Tiene combustible alternativo y utiliza hidrógeno diatómico como energía para activarse y desplazarse.

Este tipo de coche utiliza el hidrogeno a través de dos técnicas. Combustión: el hidrogeno se quema en el motor. Conversión: el hidrógeno se transforma en corriente eléctrica y pasa a las pilas de combustible.

Motor de un coche de hidrógeno

En la pila se produce la electrólisis inversa. Es decir, cuando el hidrógeno almacenado en el coche y el oxígeno existente en el ambiente entran en contacto para generar energía eléctrica. El calor y agua que produce se echa por el tubo de escape. Es por esto que los coches de hidrógeno no producen emisiones dañinas.

La batería de tracción que utiliza este tipo de vehículos es menos pesada y tiene menor volumen que la que usan los coches eléctricos. Por otra parte, la energía que se crea va hacia el motor para hacer reaccionarlo o también puede cargar la batería. 

Intervienen en el proceso de los coches de hidrógeno elementos mecánicos muy importantes: el propulsor, la pila de combustible, las baterías y el tanque de hidrógeno. 

Autonomía y Repostaje

La tecnología empleada en los coches de hidrógeno es muy costosa y se puede ver en cada cmponente de estos vehículos

El tanque de hidrógeno se recarga fácilmente. El procedimiento es casi igual al de un vehículo de gasolina. Además, no tarda más de cinco minutos. La autonomía de los coches de hidrogeno supera la de los coches eléctricos. La primera pila de combustible de Hyundai llegaba a los 430 km y actualmente llega a los 600 km.

La funcionalidad de este tipo de coches depende del número de estaciones de recarga que existan en las ciudades. Alemania anunció la creación de 500 centros para repostar hidrógeno y así cubrir a 50 mil vehículos. España no llega a las 10 estaciones de hidrógeno. 

Los coches de hidrógenos no impactan en el medio ambiente porque lo único que emiten es vapor de agua. El hidrógeno es limpio, seguro, y supone el 70% de la materia del universo. Desde Toyota explican que como fuente de combustible, el hidrógeno es entre dos y tres veces más eficiente que los motores convencionales, por lo que permite llegar más lejos con menos combustible. Y como su único subproducto es agua limpia, los vehículos propulsados por hidrógeno eliminan las emisiones de CO2 (y de otros gases como el HC, CO y NOx).

Coche de hidrógeno: Orígenes

La idea de los coches de hidrógeno nació hace más de 50 años, cuando General Motors creo el electrovan. Fue la primera prueba del mundo con un auto de hidrógeno. Entonces, no se comercializó, sólo se trataba de un proyecto de investigación. 

Ese vehículo funcionó perfectamente e incentivó inversiones millonarias para desarrollar la tecnología de las pilas de combustible. Cuando finalizó el plan, el electrovan fue almacenado hasta 2001, cuando la tecnología fue avanzando hasta lograr los coches de hidrógeno que hoy conocemos.

Coches de hidrógeno Vs eléctricos: Diferencias

Los coches eléctricos son más populares por sus costos más bajos.

-Los coches eléctricos sólo necesitan recargar sus baterías, mientras que los de hidrogeno pasan por un proceso más complejo.

-Los coches eléctricos requieren de varias horas para completar una recarga, mientras que el coche de hidrogeno tarda cinco minutos en llenarse completamente. 

-La autonomía se compara con la de un automóvil convencional, (400 km – 600 km) un coche hibrido auto recargable o enchufable recorre 40 kilómetros.

-La infraestructura de recarga de los coches eléctricos está más desarrollada que la de los de hidrógeno. Las estaciones de repostaje para éstos son casi inexistentes. 

-Es una tecnología compleja y aún en desarrollo, por lo que los coches eléctricos son más accesibles comercialmemte. 

El costo de este tipo de automóviles sigue siendo el gran reto de la industria del moto. Los precios de producción y venta detienen la masificación. El Hundai Nexo se vende por más de 70.000 euros, mientras que el Tesla Model S por casi 90.000 euros

 La industria del motor tiene un gran reto en los próximo 10 años. Las metas de reducción de emisiones hasta el 2030 suponen un avance en la tecnología de los coches de hidrógeno y también en los híbridos. El compromiso establece que la Unión Europea, en 2030, debe haber logrado, al menos, 40% menos de emisiones de gases de efecto invernadero. ¿Son los coches de hidrógeno los coches del futuro? Ya veremos.

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