Una piel electrónica sensible al tacto que podría contribuir en la creación de robots con texturas suaves y que permitiría una mayor interacción con los humanos, fue desarrollada por científicos de la Universidad de Singapur. No sólo es sensible al tacto, esta piel electrónica se cura sola y se estira.

Un dato curioso de esta piel electrónica sensible al tacto es que los científicos se inspiraron en la medusa para su creación. La medusa es una especie marina transparente y gelatinosa que aportó grandes ideas a los investigadores, ya que resolvía lo que las otras pieles creadas hasta los momentos no han hecho: “no son transparentes y no funcionan de manera eficiente cuando están mojados”, aseguró Asst Prof Tee, uno de los científicos.


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La invención de esta piel electrónica sensible al tacto fue presentada en la revista Nature Electronics y está en su portada del 15 de febrero de 2019.

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