El frío es uno de los mayores enemigos de nuestros hogares. Una vez que se instala, si no estamos preparados, nos impide estar igual de cómodos, y nos lanzamos a la búsqueda de mantas y demás protectores para aislarnos lo máximo posible. En cualquier caso, a día de hoy, existen diferentes herramientas para calentar nuestra casa. Una de ellas es el calefactor portátil, un instrumento que sustituye cada vez más a los enormes calentadores de antaño. Y es que, en términos de ahorro energético, suele ser más apropiado poseer uno de estos avanzados artefactos para combatir el frío.

Así como los aires acondicionados portátiles, los calefactores los podemos encontrar de todo tipo, unos más potentes y otros más pesados. Lo que sí es cierto, es que en zonas determinadas todos logran cumplir la tarea para la cual fueron fabricados. Trabajan de manera completamente segura y silenciosa, para que mantengas tu sitio de trabajo, dormitorio, o cualquier otra zona dentro de tu hogar, con una temperatura agradable.

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Tipos de calefactores portátiles

Son variados los calefactores portátiles que tienes a tu alcance en el mercado actual. Cada uno funciona de manera distinta, aunque todos con el mismo fin. Según su fuente de energía, encontrarás los siguientes:

Calefactores convectores

Este tipo de calefactores son perfectos cuando lo que deseas es calentar de manera inmediata una habitación. De igual manera, también pueden utilizarse para complementar la calefacción general del hogar. Ideal para regiones de la casa que no están bien climatizadas. El funcionamiento de este tipo de calefactores consiste en calentar el aire de la habitación, al mismo tiempo que lo hacen circular.

La gran mayoría cuenta con un termostato, regulador de velocidad y de temperatura. Algunos de ellos están hechos para ser colocados en el suelo, siendo los más económicos. Y otros, pueden ser instalados en una pared.

Calefactores eléctricos

Suelen ser los modelos más estéticos dentro de este sector. Como su nombre indica, su fuente de energía proviene de una red eléctrica. Por lo general, disponen de un programador de potencia y de temperatura. Los más avanzados pueden ser controlados incluso con control remoto.

Son fabricados con tal precisión, que sus materiales están realizados especialmente para transmitir y mantener el calor eficientemente. Todo esto es posible, además, con un bajo consumo energético, por lo que son muy solicitados por los compradores.

Calefactores de aceite

Este calefactor portátil está especialmente diseñado para usarse de manera prolongada. Suelen tardar un poco más de tiempo en calentar la habitación.

Sin embargo, al alcanzar la temperatura óptima, producen un calor bastante parejo en toda la habitación. Incluso, sin emitir nada de ruido. Asimismo, su potencia le permite abarcar zonas que van de 5 hasta 25 metros cuadrados.

Calefactores halógenos

Este tipo de calefactor también ha sido diseñado con la intención de calentar zonas muy puntuales en la casa. Su funcionamiento se basa en producir calor, irradiándolo de manera directa sobre objetos como paredes, suelos o muebles.

Calefactores de butano

A diferencia de los anteriores, estos suelen utilizarse para calentar zonas mucho más amplias, como un salón o un comedor de gran tamaño. El calor suele generarse de manera rápida y uniforme, y su tasa de consumo es bastante baja. Muchos de estos modelos cuentan con ruedas en la parte inferior, que facilitan su transporte por toda la casa. La mayoría ofrece un sistema de seguridad atmosférica y un termostato.

Calefactores de parafina

El combustible de estos calefactores está constituido por la parafina, un derivado del petróleo (aunque no es inflamable y eso lo hace muy seguro para el hogar). Su funcionamiento es rápido y silencioso. Además, su impresionante ligereza y su facilidad de transporte, los convierten en un tipo de calefactor muy solicitado. Al igual que los anteriores, son muy útiles en espacios grandes.

Calefactores de bioalcohol

A diferencia de todos los anteriores, estos modelos no necesitan ningún tipo de mantenimiento. Son de gran utilidad, ya que su calor no genera ningún tipo de olor o residuos en el ambiente.

¿Cuál calefactor portátil es mejor?

Como habrás visto, son varias las opciones que puedes elegir. El calefactor portátil perfecto para ti y tu hogar dependerá más que nada de lo que se necesite. Si tu hogar cuenta con espacios amplios, los calefactores de butano, de parafina y de aceite son los más indicados para ti.

Cuando desees cubrir zonas puntuales en tu hogar, cualquiera te será de utilidad. Si deseas obtener una calefacción rápida, no dudes en comprar un calefactor convector o uno de butano. En el caso de no necesitar rapidez, pero sí uniformidad de la calefacción, te recomendamos utilizar un calefactor de aceite.

Desde el punto de vista de la calidad y el precio, lo más recomendable es optar por un calefactor convector o eléctrico. Pero, desde el punto de vista energético, los calefactores eléctricos son los que mejor te vienen a la hora de ahorrar energía, por lo que la factura de luz se verá reducida.

Al utilizar un calefactor portátil, regular la temperatura del hogar de manera rápida, económica y eficiente, es una tarea sencilla. Lo mejor de todo es que al tratarse de equipos portátiles, se podrá transportar a cualquier rincón de la casa, donde más se necesite. Explora sus características para que puedas elegir el modelo que más se adapte a ti.

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